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JESUCRISTO NOS DESCUBRE

EL MISTERIO DEL HOMBRE

 

Nelson Manuel Hernández Matínez

1º Teología

 

Objetivo:

Descubrir mi dignidad de persona creada y amada por Dios con capacidad para conocerlo y amarlo, para llegar a una profunda experiencia de cambio en mi vida y propiciarlo en los demás.

Ambientación:

Se puede colocar un póster de la creación o un collage de fotografías de personas que pueden ser de recortes de revistas o periódicos.

Canto: Salmo 8, ¡Señor Dios nuestro que admirable es tu nombre en toda   la tierra...! o algún otro apropiado al tema.

Oración:

¡Que insignificante el firmamento comparado con tu amor!

En el silencio te reconozco; y tu me reconoces; me llamas por mi nombre yo salgo a buscarte.

Sobran ideas, sobran palabras: se que me amas y eso me basta. Ninguna otra cosa creada podría saciar mi corazón.

Aunque una sola vez te hubiera experimentado, ¿quién podría borrar tu recuerdo?

Todo es insignificante comparado con tu amor. ¡Que dulce es todo si vienes conmigo! ¡Que ligera mi vida si sigo tus huellas!

Por que tú me amas, yo existo: solo en tu amor tiene sentido mi existencia.

Textos:

“Y dijo Dios: “hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra y dominen sobre los peces del mar, las aves del cielo, en las bestias salvajes y los reptiles de la tierra. Creó pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creo, varón y mujer los creó” (Gn 1, 26-27)

“Por haber sido hecho  a imagen y semejanza de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona, no es solamente algo, sino alguien. Es capaza de conocerse, de poseerse, de darse libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado por la gracia a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor, que ningún otro ser pueda dar en su lugar”  (Catecismo de la Iglesia Católica 357)

 

Introducción:

Siempre al hombre le han inquietado las preguntas sobre el mundo que le rodea, y todavía más sobre él mismo. El filosofo Sócrates revoluciono el pensar, mostrando que el principio y fundamento del filosofar era el “conócete a ti mismo”.

Además de la natural curiosidad por el conocimiento e cualquier cosa y el asombro que produce el sospechar la respuesta a toda pregunta, el interrogante que nos involucra directamente a nosotros es superior a cualquier otro. La inseguridad de todo ser humano lo impulsa a saber quien es, de donde viene y hacia donde se dirige, preguntas que nos llevan a indagar el significado ultimo y definitivo de la existencia humana.

Estas preguntas se agudizan hoy, debido a tantos cambios vertiginosos que pocas veces nos dan tiempo para pensar en cuestiones que llevan a la persona a trascender. Nos inquietan por que dentro de este contexto al que llamamos existencia estamos implicados todos los seres humanos, por ello es necesario que nos hagamos estas preguntas que nos llevan a profundizar ese gran misterio que somos, llegar hasta las mismas entrañas de nuestro ser, de aquello que nos hace ser diferentes a los demás seres de la creación, a descubrir por que somos los predilectos de Dios.

 

Contemplamos:

La persona human imagen y semejanza de Dios

La dignidad de la persona human le viene dada por su origen y por su destino: La Biblia nos enseña que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, con capacidad para conocer y amar a su Creador, y que por Dios ha sido constituido Señor  de la creación visible para cuidarla y usarla, glorificando a Dios (GS12). Llamado a estar con Dios para siempre en la eternidad, como dice San Agustín: “nos hiciste Señor para ti, y nuestro corazón esta inquieto hasta que descanse en ti”.

Jesucristo nos descubre el misterio del hombre

El mensaje y la persona de Jesús, nos descubre el misterio del hombre. “El conocía lo que hay en el hombre” (Jn 2, 25), y quiso hacerse como uno de nosotros tomando la condición de esclavo; (Fil 2, 7) viviendo hasta la muerte junto a los más pobres para hacerlos participes de la exaltación que Él mismo mereció de Dios Padre.

El misterio del ser humano, solo se ilumina perfectamente por la fe en Jesucristo. ¿Qué es el hombre? Solo la aceptación y el seguimiento de Jesucristo nos abren a la certidumbre más confortable y a las exigencias más apremiantes de la dignidad humana. El hombre es un ser original, único e irrepetible, es una realidad inabarcable e inacabada, es un ser para el encuentro, para la relación, es un ser para la libertad, libre para el bien   y para el amor.

La persona humana es un ser sociable

La palabra de Dios y las ciencias humanas coinciden en afirmar que el motor del desarrollo humano es la capacidad de comunicarse, de relacionarse.

a) la relación con Dios

“Escucha Israel, el Señor es Dios, el Señor es uno. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas...” (Dt 6, 46).

Esta profesión de fe del pueblo judío expresa con toda claridad la convicción de Israel de que la máxima dignidad y privilegio del ser humano, es poder relacionarse con Dios, conocerlo, amarlo y gozar del infinito amor que nos tiene.

Dios, ha querido comunicarse con nosotros, nos ha  hablado en nuestro lenguaje, nos ha regalado su Palabra e incluso llegado al extremo de hacerse hombre. Hemos sido elevados a la dignidad de ser hijos de dios capaces de comunicarnos con Él.

b) la relación consigo mismo

La psicología   nos dice que la autoestima es el principio y la clave apara tener buenas relaciones con los demás. El sano amor propio es diferente al “egoísmo” en el cual nos creemos el centro el universo.

Tenemos que ir aprendiendo a conocernos, respetarnos, aceptarnos y amarnos. Si creemos en Dios, no nos olvidemos que también Él cree en nosotros. Conoce nuestro nombre, nos acepta tal como somos y nos ama “hasta el extremo”.

c) la relación con los demás

Todos experimentamos que el amor y el afecto con nuestra necesidad más profunda. Necesitamos  amar y ser amados. La relación con los demás (familia, amigos, vecinos, compañeros) es camino indispensable del desarrollo humano y el signo de nuestro amor a Dios.

Confrontamos nuestra realidad

La dignidad humana se encuentra deteriorada en los rostros de los niños maltratados, en los jóvenes desorientados, etc.

Por ello nos preguntamos:

·         ¿Por qué la dignidad de muchas personas se encuentra deteriorada?

·         ¿Qué actitudes y conductas reflejan que valoramos nuestra dignidad de personas?

·         ¿Qué tenemos que hacer los cristianos para que se respeten los derechos humanos de todos y ver en cada persona la imagen de Dios?

 

Respuesta personal

Siempre que el Señor nos habla de cualquier manera y por cualquier medio, nosotros no podemos permanecer indiferentes a ese llamado, por ello en forma personal o comunitario de una forma libre podemos asumir un compromiso que nos lleve a transformar nuestra realidad como seres humanos hechos a imagen y semejanza de Dios y poner todo lo que este en nuestro alcance para que los demás, los hombres y mujeres que el Señor nos ha puesto en el camino, también logren una plena realización de sus aspiraciones más genuinas que brotan desde lo más profundo de su corazón, sabiendo que compartimos con ellos la dignidad de ser hijos de Dios.

 

Oración final

Bendito sea Dios padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

 

Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos consagrados e irreprochables ante el por el amor.

 

Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria   de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.

 

Por este Hijo por su Sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad.

 

Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza, las del cielo y las de la tierra.


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