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COMISION DIOCESANA DE LA PASTORAL DE ADOLESCENTES Y JOVENES

Diocesis de San Juan de los Lagos

ULTIMA MODIFICACIÓN: Jueves, 03-Nov-2011 0:08 AM

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SUMARIO ° INDICE

“Proyecto de Revitalizacion ”
“Caminemos con Jesús para dar vida a nuestros pueblos”

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EL SACERDOTE Y LOS JÓVENES
Por. Pbro. Bernando  (Guadalajara

Puntos a compartir…

  • Mirada a la realidad religiosa en nuestros jóvenes
  • Mirada a nuestra realidad como pastores de la juventud.
  • Orientaciones para nuestro trabajo con jóvenes.

UNA MIRADA A  LOS JÓVENES EN SU EXPERIENCIA RELIGIOSA

Desafíos para los jóvenes
En el V Plan Diocesano: Situaciones críticas de muchos.

  • Crisis de valores e identidad causados por los mcs y desintegración familiar.
  • Pastoral juvenil diocesana que llega a muy pocos.
  • Abandono de la práctica  religiosa en muchos.

(nn 250-253)

Todos los análisis coinciden en afirmar que estamos ante una situación religiosa de evidente crisis. La crisis tiene su manifestación más visible en el deterioro de las mediaciones del sistema cristiano: prácticas, creencias y pertenencia institucional. Y un hecho muy palpable es que la juventud haya comenzado a ser minoritaria en los espacios eclesiales.

El escritor inglés G.K. Chesterton decía que “cuando se deja de creer en Dios no es que no se crea en nada, sino que se empieza a creer en cualquier cosa”.
Los hombres de nuestra época han querido prescindir del Misterio; pero, al sentirse extirpados de una parte de sí mismos que los hacía inteligibles, han tenido que llenar el hueco con una muralla de supersticiones: han dejado de creer en un solo Dios que se encarna para terminar creyendo en un raudal de creencia baratas y falsas.

En la cuestión de Dios y los jóvenes depende evidentemente del entorno cultural de la sociedad en que viven.

Estamos ante una generación que no ha sido socializada religiosamente. No solamente no saben nada de la fe ni de cultura religiosa, sino que incluso no sienten necesidad de saber nada. Lo religioso representa para ellos un mundo lejano, inexistente, porque la cuestión religiosa ha desaparecido de su horizonte vital.

En el fondo no se pronuncian existencialmente ni a favor ni en contra de Dios. Le niegan a la cuestión religiosa toda consistencia, pero de una forma poco reflexiva y nada crítica. Lo decisivo en sus vidas es la realidad inmediata, el placer, la diversión, los objetivos profesionales, el poder, la felicidad como sueño, el éxito, el dinero, el consumo, el vivir cada día sin horizontes trascendente.
Los jóvenes de Jalisco son católicos practicantes en mucho mayor medida
que el promedio nacional.

 

                                          Hombres      Mujeres
Católicos practicantes           47.8%           61%
Católicos no practicantes         41.2%          33.7%
Indiferentes a toda religión      5.5%           1.1%

  • Entre los hombres de 25 a 29 años la indiferencia religiosa se eleva al 18.7 %

Los jóvenes de Jalisco creen:
En el alma, el infierno, los milagros, la Virgen de Guadalupe, el pecado y los demonios.
Pero también creen en los amuletos, los horóscopos, la lectura de cartas, los espíritus, los fantasmas y espantos.
* Las mujeres adelantan a los hombres en las creencias. Y respecto a los hombres de 25 a 29 años, aparecen como los menos dispuestos a creen en estos temas

 

Nivel de creencia en instituciones de los jóvenes en Jalisco

  • Encuesta nacional de Juventud 2005

(12-29 años)
Con calificación de 5 a 10:
5                 8               10
Policía:              13.1%          26.9%           1 %
Familia:             0.7 %         15%             49%
Maestros:                  3.5%          30.5 %        8.8%
Médicos:            1.2%          33.4%         21.2%
Partidos:          12.4%          22.1%          1.3%
Sacerdote:         3.3%           34.5%         8.3%

 

DIFICULTADES ANTE LA EXPERIENCIA DE DIOS

  • La profesión pública de la fe no es tomado como un valor, sino todo lo contrario.
  • Falta de modelos creíbles en los adultos.

 

  • Poca o nula experiencia de Dios en la familia.
  • La enseñanza religiosa en las universidades es la de los “Maestros de la Sospecha”: Freud, Marx, Niestche.
  • Dificultades psicológicas:                    

     - Independencia de toda autoridad.
- Marcada culpa en el comportamiento sexual.
- Crisis de confianza generalizada.
- Atrofia espiritual

  • Estado constante de duda:

     - Puede o no existir Dios, mejor no me arriesgo.
- La fe es alienación, huida de la realidad.
- Es perdida de tiempo, existen otras ofertas más pragmáticas.
- Es mera ilusión, un engaño, un fraude.
- La existencia del mal en el mundo.

 

Termino este apartado secundando las palabras de uno de mis maestros, J. GEVAERT:
“Queda abierto el problema de si la pastoral juvenil como la realizamos hoy, es el contexto o el camino más apropiado para resolver el problema de la predicación del Evangelio a los jóvenes que no tiene una fe inicial en Jesucristo. En los documentos oficiales del magisterio existe la presunción de que la pastoral juvenil debería ser capaz de realizarlo y de que es un camino apto para conseguir este fin. Pero también existe la queja de que esto, de hecho, no se ha realizado ni se realiza”.

 

Vivir la esperanza en un mundo que genera jóvenes en condiciones muchas veces de marginación y sufrimiento, sigue siendo un signo de la presencia del Dios de la historia en medio de su pueblo; tal esperanza nos impulsa a comprometernos con ellos para potenciar lo que existe de bueno y hacerlo crecer con nuestras palabras y con nuestras acciones

 UNA MIRADA A NUESTRA REALIDAD COMO PASTORES DE LA JUVENTUD.
¿Tienen los sacerdotes facilidades y ánimos suficientes para evangelizar a los jóvenes?

  • Llevamos décadas hablando de la importancia de la Pastoral de los alejados. Pues bien, la mayoría de los jóvenes están efectiva y afectivamente alejadísimos de la Iglesia. Ahora bien…
  • Como sacerdotes siempre estamos cansados y atiborrados de trabajo llevando una pastoral de atención a los que “vienen”, ellos absorben todas nuestras energías. Ya quisiéramos atender mejor lo que de hecho atendemos.
  • ¿Cómo encontrar tiempo y ganas para buscar a unos jóvenes alejados que encima tienen tanta apatía a la Iglesia y confusión de la imagen del sacerdote?
  • Muchos sacerdotes, incluso algunos con pocos años de ministerio, parece que hayan desistido del encargo conciliar de atender “con diligencia especial a los jóvenes” (PO 6). Son muchos los problemas que acarrea entrar en el mundo juvenil, son muchas las excusas que se ponen para escapar y muchos los temores y preocupaciones que lleva consigo esta dedicación pastoral.
  • Pareciera que en su mayoría los sacerdotes han tirado la toalla, se han cansado. Hoy por hoy, esta acción pastoral no es vistosa, ni de inmediata gratificación, tanto para el sacerdote como para los coordinadores de jóvenes. La pastoral juvenil es una dedicación minoritaria.
  • Con mucha frecuencia erróneamente se cree que los sacerdotes jóvenes, por el simple hecho de ser jóvenes, son los más indicados para atender directamente a la juventud. Si esto fuere verdad, también los sacerdotes ancianos serían los más indicados para atender a los de la tercera edad. No, la pastoral no se mide por los años del pastor, sino por su corazón capaz de amar y servir a todos; y un claro ejemplo y testimonio lo encontramos en Juan Pablo II (Juan Pablo II y los jvenes.wmv ) que siempre tuvo una predilección pastoral por los jóvenes.
  • El hecho de que el sacerdote atienda jóvenes no exige que sea un especialista. Claro que un especialista le puede ayudar, pero jamás lo va a sustituir en su tarea de pastor. Ahora, si se pone el énfasis en lo “juvenil” el sacerdote sentirá la falta de especialista, pero si se pone el énfasis en “pastoral” tendrá caminado el 95 %. Después de Medellín (1968) se despertó una fiebre  por especializar gente en Pastoral Juvenil. Eso hizo que el énfasis pasará de “pastoral” a “juvenil”, que en la mente de muchos sacerdotes sigue vigente hasta hoy, por desgracia.

     Ser pastor de la juventud significa ir construyendo el Reino desde los jóvenes, desde su mundo, desde su entusiasmo, desde sus valores, desde su creatividad, desde sus aspiraciones, desde su dinamismo.

  • Los sacerdotes mayores dicen que no se sienten capaces, que ya no se conectan, que no tienen fuerzas y no saben cómo hacerlo.
  • Otros sacerdotes, de edad mediana, parecen sentirse mucho más reconocidos en otros sectores: la liturgia, la acción social, el cuidado espiritual, la administración, o simplemente la pastoral parroquial ordinaria en sus servicios mínimos.
  • Es cada vez más raro encontrar sacerdotes que se vuelquen con entusiasmo y a tiempo pleno con adolescentes y jóvenes y que hagan de esta pastoral el eje de su ministerio sacerdotal.
  • Existe una sentida preocupación por parte de los sacerdotes para llevar el Evangelio a la Juventud.
  • Urge encontrar razones que devuelvan el entusiasmo y el ardor apostólico en los sacerdotes para la evangelización de los jóvenes.

Sería bueno preguntar qué esperan de los jóvenes los sacerdotes y que esperan los jóvenes de los sacerdotes
¿Qué piden los jóvenes al sacerdote?
Muchos jóvenes simplemente pasarían de largo ante la pregunta. Algunos, incluso, dirían que esa figura no les importa, que les es inútil. Para aquellos que asisten a la Eucaristía dominical o algún  espacio parroquial, el sacerdote debería ser alguien cercano, con capacidad de escucha y atención, siempre disponible. Muchos tienen preguntas sobre la vida y ministerio del sacerdote ¿por qué no se casan?, ¿por qué obedecen al Papa y al Obispo?, ¿son de veras tan pobres como predican?, ¿cómo surgió su vocación?
- Más allá de estas preguntas superficiales y de la imagen pública que tiene el sacerdote, hay una demanda y una necesidad más seria, más honda y más serena.
- Del sacerdote se espera que sea, más allá de los temas comunes, un gran creyente, una persona coherente, libre, profundo y bueno, disponible y entregado, fiel a lo que hace y testigo de lo que ha visto y oído, aunque su enseñanza no nos interese tanto.
- Para la mayoría de los jóvenes, la verdadera actitud ante los sacerdotes suele ser una mezcla de desconcierto, de no confesada admiración y de fuerte curiosidad.

  • Los jóvenes esperan del sacerdote que les dedique su tiempo, que esté con ellos sin reloj, que se accesible y esté dispuesto.
  •  Quieren que les abra su persona y su ser. Que les ame sin condiciones y que les comprenda y se les quiera.
  • Que se dé a si mismo con transparencia y con humildad. Soy lo que soy, y todo lo entrego.
  • No el sacerdote que les deje hacer lo que deseen y que se muestre respetuoso de sus excesos.
  • En los momentos más importantes de la vida como son las crisis, el joven acude al sacerdote para que lo oriente, lo guíe, le devuelva la confianza perdida, les hable de Dios.
  • ¿Qué piden ustedes, como sacerdotes, a los jóvenes?

¿La Iglesia le ha fallado a los jóvenes o los Jóvenes le han fallado a la Iglesia?

¿Qué les puede ofrecer el sacerdote  a los jóvenes?

Más allá de las habilidades espirituales, social, pedagógicas o técnicas. Son tres los servicios fundamentales que debería ofrecer el presbítero en la pastoral juvenil: El acompañamiento personal a jóvenes y a los coordinadores; la formación de los coordinadores; el servicio de comunión y coordinación con otras realidades eclesiales

PASTORAL JUVENIL

Con frecuencia creemos que si no se cuenta con un grupo o movimiento juvenil en la parroquia no hay Pastoral Juvenil.
La Pastoral Juvenil es el anuncio y la vivencia de la Buena Nueva a los jóvenes; es una acción de la comunidad con, para y desde los jóvenes.
Todo tiempo y modalidad son espacios de evangelización para el mundo juvenil:

 

+ Misa dominical y entre semana.
+ Recepción de sacramentos: confesión, confirmación.
+ Los ejercicios cuaresmales.
+ La Pascua Juvenil.
+ Torneos deportivos.
+ Encuentros, retiros, convivencias, cursos.
+ Semana de la Juventud.
+ Posadas.
+ Peregrinaciones.
+ Vigilias de oración.
+ Fiestas patronales.
+ Semana vocacional.
+ Campañas de conscientización social.
+ Semana de reflexión: Biblia, defensa de la vida, política, autoestima, noviazgo...
+ Etc., etc.

  • Si sumamos el número de jóvenes que participan en estos eventos, tenemos que son más de los que imaginamos.
  • Convendría darles más promoción, apoyo y acompañamiento. Ello implica tener una visión a distancia y programar dichos eventos en base a la realidad de ellos y de la comunidad, con contenidos, dinámicas, y proyección.
  • Aunar los espacios y los tiempos dentro de una proceso de evangelización bien pensado e inserto en la pastoral de conjunto de toda la parroquia y de toda la Diócesis.
  • Eso es Pastoral Juvenil.

 

CRITERIOS Y OPCIONES  DE LA EXPERIENCIA Y EL CORAZÓN

Comparto algunas orientaciones, escuchadas, sentidas y vividas en la evangelización del mundo juvenil, que nos pueden ayudar, como sacerdotes, hacer de la Pastoral Juvenil no sólo una teoría o una gran propuesta, sino una realidad salvífica: viva y vivida por los jóvenes, con los jóvenes y para los jóvenes. Orientaciones que hemos de leer y asimilar en primera persona, no esperemos que todo dependa de los jóvenes, o de otros sacerdotes, sino hacer lo que a nosotros nos toca, y hacerlo muy bien.

  • Ser Pastor

El sacerdote no es un instructor, ni un líder, ni un especialista en jóvenes, ni un técnico profesional en dinámicas y en métodos de trabajo, ni un asistente psicológico, sino que el sacerdote es sobre todo quien hace las veces de Cristo, Buen Pastor. Y donde el mismo Cristo es el verdadero agente y protagonista de toda evangelización. Lo que nos lleva a la convicción de que la Pastoral Juvenil es don de lo Alto, pero también es tarea nuestra; es de Dios, pero también es nuestra. Es pastoral juvenil, y usted es el pastor.

  • Dar testimonio evangélico

         Cuando más nos conocen, más los jóvenes esperan una autenticidad en nuestras vidas. No esperan la perfección, pero sí una lucha real para mejorarnos. Tenemos que ser capaces de aprender de la crítica que nos harán ver cualquier incoherencia entre nuestros ideales y nuestras vidas.
El sacerdote ha de aportar en su relación con los jóvenes, ante todo, el testimonio vivo de su fe de modo implícito y explícito; de su propuesta de vida cristiana como respuesta al sentido de la vida con las razones de su consistencia y cualidad. No se coloca como quien "tiene", ya en plenitud, la fe para trasmitirla a los mismos jóvenes "que no la tienen", sino como quien está cerca de ellos para juntos caminar en la fe hacia la perfección evangélica.

Sacerdote testigo capaz de mostrar con su propia vida la verdad que cree y trasmite y le basta ser para llegar a convencer dando razón de su esperanza sin otra razón que su propia vida . "En el fondo no hay otra forma de comunicar el evangelio que no sea la de transmitir a otro la propia experiencia de fe" (EN 46).

  • Autenticidad más allá de oportunismos.         

Claridad en la propuesta   de la pastoral juvenil  sin atenuar las     exigencias de la misma desde un principio.
Sin perder de vista la cualidad educativa y la originalidad de la propuesta cristiana, para que todas las actividades de los jóvenes no se vean reducidas a sólo entretenimientos, satisfacción de necesidades u ofertas del mercado consumista, o a una competencia desigual con la sociedad.

  • Paciencia y esperanza.

          Evitar el peligro de juzgar y evaluar la pastoral juvenil con medidas postmodernas. El desarrollo evangélico es el del grano de trigo que crece en medio de inseguridades y temores según la lógica del Reino (Cfr. Mt 13,24ss).
Lanzar al red una y otra vez, una y otra vez… Tres actitudes fundamentales: Ppp (Paciencia, paciencia, paciencia)

  • Esperanza

         Desde luego sin angustias. Sin desesperación. Caminemos, otros continuarán nuestro camino. Tal vez usted a cosechado lo sembrado por otros: no hay problema en que ahora siembre y otro venga a cosechar.
Tal vez para usted la Pastoral Juvenil signifique formar jóvenes en pequeños grupos y nunca llegue a verlos como agentes de pastoral en la parroquia. Forme hombres para la Iglesia, no siempre serán para su parroquia. La Pastoral Juvenil no prepara sólo ni principalmente para los grupos. Forma para la vida.
En nuestro, los jóvenes nos van a desilusionar mucho, en lo pequeño y a veces en lo grande. El sacerdote ha de tener clara conciencia de que el proceso que acompaña no es de él, sino del joven, ya que el proceso de crecimiento es lento. Con clara conciencia de que “con los jóvenes no siempre se logra lo que se quiere, pero nunca se pierde lo que se hace”.
No olvidar que la llamada es de Dios y la respuesta libre depende de cada joven, por tanto, no se vale que siempre nos culpemos cuando el mismo joven no quiere responder al Dios. Seamos siervos que hemos hecho lo que teníamos que hacer, con la alegría de quien trabaja en el proyecto del Reino.

  • Estar disponibles

         Los jóvenes exigen mucho de nosotros, hasta casi una disponibilidad absoluta, por supuesto eso es imposible, pero debemos poder estar con ellos; estar dispuestos a “perder” tiempo con ellos , poder responder cuando ellos nos necesitan, y no viceversa. Ellos entenderán nuestra opción por ellos cuando estemos “casados”, o sea muy pero muy comprometidos con ellos.

  • Clarificar motivación

         El sacerdote ha de estar en continua revisión de vida y purificar constantemente el por qué de su trabajo y opción por los jóvenes, con la exigencia de madurar. Ello implica que ha de esclarecer las motivaciones, es decir, requiere autenticidad y claridad de intenciones respecto a la opción por la pastoral juvenil, para evitar el riesgo de "usar" inconscientemente a los demás para los propios intereses, esperanzas y necesidades gratificantes.
¿Por qué trabajo por los jóvenes?

  • Ora por los jóvenes

         Lo que ofrecemos a la juventud no son nuestras conquistas, ni nuestros ideales, sino la Propuesta Salvífica alcanzada por Cristo. Se trata de hablar con el Dueño del Reino sobre los jóvenes. Es menester orar por todos y cada uno de los jóvenes. Ser hombres que optan por los jóvenes pero sobre todo que optan por Dios
Con los jóvenes soy...

  • Con los jóvenes, incomunicado...
  • Estos jóvenes, nada hacen bien
  • Adelante, "muy adelante" de los jóvenes...
  • Atrás, "muy atrás" de los jóvenes...
  • Sólo busca a los jóvenes  para que ayuden...
  • Ahora no tengo tiempo, luego los atiendo, chavos…
  • Muy "juvenil"
  • Jóvenes, pues hagan lo que puedan...
  • Pastor y amigo

ORIENTACIONES PARA NUESTRO TRABAJO CON JÓVENES.

¿Qué hemos  de privilegiar para hacer vida La Pastoral Juvenil?

  • “La evangelización de la juventud es tarea de toda la comunidad diocesana” (VPD 245)
  • “Se desea que todos los agentes de pastoral se dediquen seriamente a quienes son el futuro de la Iglesia y de la sociedad” (255)

PASTORAL JUVENIL

  • I PARTE: PROCESO FORMATIVO DEL DISCÍPULO.
  • II PARTE: LA EUCARISTÍA, FUENTE Y CUMBRE DE LA VIDA CRISTIANA.
  • III PARTE: PASTORAL FAMILIAR.

1. La Familia.

  • Opción por la juventud
  • Procesos de formación
  • Desafíos
  • Propuestas

ACENTUACIONES:

  • La evangelización de la juventud es tarea de toda la comunidad diocesana.
  • Por ser mayoría son potencial para el presente y futuro de la Iglesia.
  • Esperanza del futuro, protagonistas y artífices de una nueva sociedad.
  • La Iglesia renueva su opción preferencial.
  • No habrá nueva evangelización sin el protagonismo de los jóvenes.
  • No tengan miedo de ser santos misioneros.
  • Diversidad en la forma de ver la Iglesia.
  • Pastoral juvenil que favorezca procesos de formación integral, permanentes, respetuosos de su caminar, que responda y oriente su vida, y enmarcados en un proyecto parroquial, decanal, vicarial y diocesano.

Desafíos:

  • Situaciones críticas de muchos.
  • Crisis de valores e identidad causados por los mcs y desintegración familiar.
  • Pastoral juvenil diocesana que llega a muy pocos.
  • Abandono de la práctica religiosa en muchos.

Propuestas:

  • Presentar a Cristo de manera atractiva y llene de sentido sus vidas.
  • Que todos los agentes de pastoral se dediquen seriamente a los jóvenes.
  • Que los neo-confirmados se inserten a los grupos parroquiales.
  • Conocer la realidad juvenil.
  • Privilegiar los procesos de educación en la fe.

Orientaciones prácticas en la parroquia:

  1. Creación de un Equipo de Pastoral Juvenil: Todos y cada uno de los movimientos y grupos a favor de la juventud.
  2. Integrados al caminar parroquial. Acompañamiento.
  3. Ser la fuerza y el impulso de acciones pastorales a favor de los jóvenes.
  4. Ser misioneros, crear nuevos grupos y espacios juveniles.
  5. Aprovechar todo lo que ofrezca la Diócesis, el Decanato, la Vicaría.
  6. Promover a los fieles a quienes Jesús ha llamado a ser evangelizadores de la juventud.

“Todo ello no depende tanto de grandes programas y estructuras, sino de hombres y mujeres nuevos que encarnen la novedad del Evangelio, como discípulos de Jesucristo y misioneros de su Reino, protagonistas de una vida nueva”
(DA 11).
Ser testigos de la experiencia de Dios en nuestra vida sacerdotal, es la mejor manera de evangelizar a la juventud.
La realidad de los jóvenes  de nuestras comunidades es una porción del Reino en la que existe verdad y tierra fértil,  donde es posible sembrar en ella semillas del Evangelio.

 

 

 

 

 

 

 

Oficina de Pastoral Juvenil: Morelos #28, San Miguel de Cuarenta, C.P. 47525 
Telefono 474-74-1-61-32, Cel. 4747386545 y Fax: 474-74-1-60-20
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